Granada “enclave” de mujer

Granada “enclave” de mujer

Esto es un pequeño homenaje a esas mujeres para las que, en algún momento, Granada formó parte de su vida. Mujeres que nos han dejado un legado en el mundo de las artes, de las ciencias, la política o sencillamente el ser las trasmisoras de la cultura que tenemos en nuestros días.

Un viaje a través del tiempo

Vamos a empezar por esa España andalusí. En este momento, la sociedad no se diferenciaba mucho de otro país árabe; era patriarcal, poligámica y la mujer estaba relegada a un segundo plano. Pero el poder económico sí que marcaba una frontera importante para la mujer. Para aquella que hubiera nacido o viviera con una familia adinerada, el acceso a la cultura lo tenía más fácil.

Y no sólo me refiero a la figura de esposa, madre, hija, sino también a una esclava. ¿Os sorprende que una esclava pudiera tener acceso a la cultura?

No os lo parecerá si os digo que en el mundo árabe la cultura es sinónimo de placer, de ahí que estas, para mayor deleite y entretenimiento de su señor, las formaban e instruían en las artes y las ciencias, la música o la poesía.

Hablando de poesía, en esta época nos encontramos con poetas maravillosas en Granada como por ejemplo Hafsa bint Al-Hayy, granadina de origen bereber. En las obras de las poetas andalusíes, se puede apreciar esa libertad de expresión, de sentimiento y de opinión, habitual en las poetas del Al Ándalus lo cual mostraba una mujer totalmente emancipada y libre en su creación literaria.

La mujer Nazarí y la política

El papel de la mujer Nazarí en política también tuvo sus figuras relevantes. Podemos destacar aquí a dos mujeres coetáneas y unidas por el mismo hombre: Aixa y Soraya.

La primera, hija, esposa y madre de reyes, mujer de carácter, temperamental, valiente y dominante. Aixa, madre de Boabdil, último rey de Granada, que no dudó en enfrentarse a su marido cuando éste la repudió para casarse con Soraya.

La segunda, Soraya, una esclava cristiana que se convirtió al Islam y acabó convertida en reina. Tuvo dos hijos con el sultán e intrigó para que ellos fueran los sucesores a la corona. De ahí ese enfrentamiento entre estas dos mujeres de poder que lucharon para que sus hijos ocuparan el trono real.

Las mecenas del Renacimiento

El paso de la Edad Media al Renacimiento no trae un gran cambio en la vida de la mujer. Su rol es el de dependencia del marido y crianza de los hijos y su vida social es prácticamente nula. El patronazgo, o mecenazgo, era algo reservado a los hombres pero en el Renacimiento empieza a verse que mujeres de la nobleza o mujeres que gozaban de cierta independencia económica, como viudas o monjas.

Mujeres cultas, inteligentes y curiosas que amaban el arte. En Granada tenemos un ejemplo de ese mecenazgo femenino en la figura de María de Manrique, Duquesa de Sessa.

María se trasladó junto con su familia a Italia y allí se empapó de todo el arte que imperaba en ese momento, el Renacentista, rodeándose de los artistas más importantes del momento. Regresó a Granada con todas esas ideas y estableció una corte humanista, donde diplomáticos y artistas venían buscando su consejo.

Las ideas liberales de Mariana

Damos un gran salto en el tiempo porque no podemos dejar de mencionar a una mujer que murió por sus ideas. En 1831 es detenida y confinada en su casa, por contactar con los liberales de Gibraltar que estaban planeando un levantamiento.

En el juicio la principal base de su acusación fue una bandera a medio bordar que encontraron en su casa. Un “signo determinante y decisivo de un alzamiento contra el rey” Era una bandera con fondo morado y un triángulo en verde con las palabras bordadas de Ley, Igualdad y Libertad, bandera de simbología masónica.

El carácter indómito de las alpujarreñas

Hemos hablado de diferentes épocas y figuras de mujer con nombre y apellidos. Ahora quiero mencionar a todas esas mujeres que con su forma de ser han forjado un carácter y una forma de vida.

En Granada tenemos un claro ejemplo de unas mujeres con una fuerza muy especial ¿Os acordáis cuando hablamos sobre el carácter de la mujer alpujarreña? Carácter indómito por ese ADN bereber, que hizo de ellas las auténticas capitanas de ese barco llamado La Alpujarra. Mujer de garra y empuje en el aspecto laboral y también en la vida social.

Importante señalar ese empoderamiento de la mujer alpujarreña a principios del siglo XX en el que no sólo habían conseguido una equiparación salarial, sino que en algunos trabajos cobraban más que el hombre, sobre todo en productos manufacturados, por su destreza y mayor producción.

Queda camino por recorrer

A pesar de todo lo que hemos avanzado, aún nos queda un largo camino. Seguro que lo conseguiremos, las mujeres somos perseverantes en nuestra causa y si algo nos proponemos lo sacamos adelante, ¿o no?

Han señalado el día 8 de marzo en el almanaque como el Día Internacional de la Mujer, pero sinceramente el día de la mujer son los 365 días que tiene el año.

Así que hoy, ayer y mañana  ¡FELIZ DÍA DE LA MUJER!

 

 

 

 

 

 

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